No soy el primero que se ha preguntado si el maquetismo es una forma de arte o no. Creo haber escuchado y leído muchas veces a maquetistas asombrarse ante espectaculares trabajos y emitir expresiones del tipo ‘esto es una obra de arte’ como señal de validación de la calidad de la reproducción o lo innovador de la interpretación. Jimenez (2006) en su libro F.A.Q responde a esta pregunta existencial clave en el maquetismo ofreciendo una definición de lo que es arte:

‘Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.’ (Jimenez, 2006: 175).

El autor y maquetista conocido como Mig ha reproducido la segunda acepción de ‘arte’ del diccionario de la real academia española. Es interesante la forma en que esta definición ha permeado el discurso de los maquetistas. Una pequeña encuesta llevada a cabo en el grupo Facebook de IPMS Chile arrojó como resultado que casi un 90% de los participantes considera el maquetismo una forma de arte. Entre los comentarios me parece interesante rescatar la percepción de que ‘arte’ tiene una connotación positiva y engrandece la disciplina. Arte es sinónimo de interpretación de la realidad, belleza (dentro de los cánones de belleza que impone un Sherman embarrado, sucio y oxidado) y prolijidad en el proceso de construcción y pintura.

La definición de Jimenez (2006) y los colegas de IPMS Chile están correctas en su contenido, sin embargo arte es un concepto mucho mas complejo de abordar. Basándonos en la definición de la RAE, etimológicamente correcta, cualquier actividad humana podría ser clasificada como arte. Por ejemplo escribir un correo electrónico.

Aunque pueda parecer trivial, pero es necesario definir a grandes rasgos desde un punto de vista humanista y social, que es lo que entendemos por arte. La teorización del concepto es tema de distintas líneas de investigación, asi que para resumir su comprensión revisemos la definición de Becker (2008), quien entiende arte como un concepto amplio y que se encuentra lleno de casos anómalos.  En su intento por delimitar lo que arte significa, el autor considera como elementos que definen a una forma de arte como ‘…Un trabajo que tiene valor estético, como sea que este se defina; un trabajo justificado por la estética coherente y defendible; un trabajo expuesto en un lugar apropiado’ (Becker, 2008[1982]: 138). Esta definición aún es muy amplia y difícil de aplicar. Basada en lo anterior, Alexander (2003) define cinco elementos que caracterizan a una obra de arte (una obra de arte terminada, no lo que experimenta el artista). Revisemos ahora como el maquetismo se ubica en función a estos:

  1. Es un producto artístico tangible, visible y/o audible. Si, en el maquetismo hay un producto tangible (maqueta terminada).
  2. Comunica públicamente. Para ser arte, el maquetismo tiene que ser visto por una audiencia. En este sentido podríamos decir que exposiciones, revistas, libros e internet son medios para propagar el pasatiempo.
  3. Se experimenta para ser disfrutado. Acá es importante volver a hacer la distinción respecto al ‘consumo’ de maquetas. El objetivo original del maquetismo es construir y pintar un objeto animado o inanimado. Los maquetistas por lo general no construyen modelos para que otros los disfruten. A no ser que se dediquen a armar maquetas para coleccionistas. Este punto creo que solo se logra a la mitad.
  4. Es una forma expresiva. Arte representa una ficción o una interpretación. Cuando expresa la realidad de forma muy literal, este se convierte en documental, no-ficción o información. Acá está el primer problema. El maquetismo es muy explícito como forma de representación de la realidad. Esta es la misma razón por la que la pornografía no es arte. Otro problema es el tipo de mensaje que el maquetismo transporta.
  5. Es definido por su contexto físico y social. El arte se expone en museos o galerías, y dentro de ese contexto la convención le otorga significado. Las exposiciones de maquetismo ocurren usualmente en el Museo Aeronáutico, centros culturales o comerciales, o instalaciones militares, y no en el Museo de Bellas Artes o de Arte Contemporaneo.
Cajas, cajas y cajas
Cajas, cajas y cajas

En resumen, el maquetismo está en una de esas zonas intermedias, se acerca al arte pero no lo es. A pesar de usar herramientas, materiales y técnicas de otras formas artísticas como pintura, escultura, fotografía, grabado, arquitectura y otros, dos aspectos adicionales impiden que entre en la categoría de arte:

  1. Los kits utilizados como materia prima están restringidos a un modelo que ya fue producido bajo cierto estándar y para ser construido como tal (la maqueta de un Hornet no puede armarse como Flanker por mas creativo que el autor sea).
  2. Quien decide que se exhibe en el Museo de Bellas Artes son las instituciones (y sus miembros) que poseen el capital cultural (académicos, críticos de arte, universidades, gobierno) y económico (coleccionistas de arte), y no los artistas (también poseedores de estos capitales pero con mucho menor poder) (Bourdieu, 1984).

Para terminar, dos reflexiones. Lo primero es que si el maquetismo no es una forma de arte, esto no significa que sea una forma de inferior valor cultural y estético. Piensen en que muchas expresiones artísticas tienen muy poco valor fuera de sus cultores y seguidores. La utilidad del maquetismo como herramienta educacional para niños y adultos es inmensa. Si aun así, no están de acuerdo con mi respuesta, siempre hay esperanza. Tanto el cine como la fotografía no fueron considerados obras de arte hasta avanzado el siglo XX, y artesanías como máscaras Africanas pasaron a la categoría de arte luego de cientos de años. La cocina y la alta costura son consideradas arte solo en Francia. Según Mig, el maquetismo aún no es un arte madura (Jimenez, 2006). Quizás alguna vez veremos la obra de Mig expuesta en el Louvre… Y si no veo esto nunca, en nada cambiará mi pasión por el maquetismo. Mientras tanto, seguiré pensando en cómo representar de forma más adecuada el acabado aluminio lustroso en mi P-51.

Referencias

Alexander, B. 2003. Sociology of the arts.

Becker, H. 2008. Art worlds.

Bourdieu, P. 1984. La distinción.

Jimenez, M. 2006. F.A.Q.

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