Hace varios días que quería escribir una respuesta a la columna recientemente publicada en el blog Doog’s Models (en ingles). Este es un blog muy interesante, con muy buenas columnas y les sugiero que lo lean. Para los que no hayan leído su reciente columna, Doog’s cuestiona la razón del fanatismo de algunos por armar maquetas de vehículos y armas alemanas de la segunda guerra mundial. Su título se traduce ‘Fetichización del enemigo’ e inmediatamente, desde mi punto de vista, parte desde una mirada errónea.

Aunque en el caso de la segunda guerra mundial es muy claro (para la gran mayoría) quienes fueron los buenos y quienes los malos, en muchos otros conflictos muy difícil, si no imposible. Bajo la mirada dicotómica de amigo-enemigo muchos maquetistas se enfocarían en maquetear objetos muy específicos. Y mas aun, cada decisión del maquetista estaría obligadamente condicionada a una revisión histórico-social de los conflictos bélicos e ideologías involucradas. Todos sabemos que los maquetistas no funcionamos así. Más aun, es cínico que un maquetista Estadounidense como Doog’s no sea capaz de mirar su propio ombligo y cuestionar bajo la misma mirada el gobierno y fuerzas armadas de su país. Dos de los temas mas populares hoy en el maquetismo son las fuerzas armadas rusas e israelíes, igualmente cuestionables en su actuar que cualquier otras. Pero de nuevo, la mayoría de los maquetistas funcionamos a través de un principio diferente. En este punto quiero aclarar que ESTO NO ES UNA DEFENSA A LAS FUERZAS ARMADAS ALEMAMAS, ISRAELIES, RUSAS O ESTADOUNIDENSES DE CUALQUIER EPOCA, solo es un ejercicio para tratar de entender un cuestionamiento valido y respetable. Otra aclaración: ESTO NO ES UN ATAQUE A DOOG’S Y SU VISION, de hecho me parece muy bueno que estos temas se discutan abiertamente y eso es lo que trato de hacer. Una última aclaración: SI EL LIMITARSE A MAQUETEAR CIERTOS TEMAS AYUDA A TENER LA CONCIENCIA TRANQUILA, ESTA BIEN MIENTRAS NO PASE A LLEVAR A OTROS.

La columna racionaliza las razones para armar vehículos alemanes por tres razones:

  • relevancia histórica,
  •  innovaciones tecnológicas y
  • porque son atractivos.

Las tres razones son altamente subjetivas  pueden gustarnos o no. Si el King Tiger o el Me 262 fueron histórica y tecnológicamente influyentes, puede que sí. Pero no sé si más que otras máquinas. Cosa de interpretación, pero de nuevo acá es válido el mismo contra argumento anterior (y acá estoy de acuerdo con Doog’s): si los alemanofilos piensan que esto es verdad, entonces toda decisión en torno al maquetismo debería estar basada en evidencia histórica y científica que prueba la influencia de los objetos a maquetear a través de la historia. Pero de nuevo, casi no hay maquetista que funcione de esa forma y la evidencia que muchos usan para discutir si una máquina es mejor que otra no pasa de Wikipedia (o Taringa).

De las razones anteriores, la que me parece más interesante es la tercera: ‘los vehículos y armas alemanas son más atractivas’. Posiblemente la más subjetiva de la lista, pero la que creo es clave. El sociólogo francés Pierre Bourdieu, en sus estudios sobre el gusto cultural, introdujo el concepto de disposiciones estéticas. Sin entrar en detalles técnicos, las disposiciones estéticas son lo que nos permite reconocer que una pintura como la Mona Lisa tiene valor como obra de arte y representa un canon de belleza para la pintura artística. Esto no significa que estamos obligados a que nos guste la Mona Lisa, solo significa que la gran mayoría de la población entiende que la Mona Lisa es arte y como tal su, rol en la sociedad es el de estar colgada en el Louvre para ser admirada.  ¿Pero qué ocurre con los objetos cotidianos? Las disposiciones estéticas permiten desdoblar la utilidad de un objeto de su valor estético. Por ejemplo una lámpara colgada en el techo tiene como utilidad el proveer iluminación, sin embargo esa misma lámpara tiene propiedades estéticas que la hacen atractiva como forma de arte o al menos para producir un efecto que nos hace exclamar ‘que bonita la lámpara’. Otro ejemplo muy claro es el movimiento pop art (recuerden las latas de sopa Campbell de Warhol).

¿Es posible aplicar esto a los vehículos y armas militares? Por supuesto que sí. El ejemplo más claro es que la colección del Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York (o MoMa) posee un Jeep M38A1, el cual ha sido exhibido en varias oportunidades desde 1951 (la última en 2013). Esto no es un museo militar, y es evidencia clara que un grupo de artistas, críticos y curadores de uno de los museos de arte más prestigiosos del mundo acepta que un vehículo militar tiene propiedades estéticas más allá de su utilidad bélica. ¿Un museo de arte aceptaría exhibir un Panther o una bomba V2? El tanque y la bomba como tal es posible que no, debido a su contexto histórico adverso. Sin embargo el arte evoluciona y provee contextos abstractos que permiten aceptarnos y entendernos como sociedad. No es descabellado que ocurra (y posiblemente ya ha ocurrido con muchos objetos bélicos).

Aunque esto no significa que las maquetas son obras de arte, significa que es posible admirar estéticamente tanques y aviones alemanes o de cualquier otra procedencia sin necesidad de hacer juicios ideológicos ni de valorarlos por su capacidad destructiva. Decir que ciertos vehículos me parecen bonitos y otros feos es perfectamente válido. Si yo he decidido excluir ciertas prácticas de mi pasatiempo, son decisiones personales y no estoy en posición de cuestionar las de otros. Y en caso de cuestionarlo, lo debo hacer en consecuencia con mis propios actos. Finalmente, todo objeto transmite un mensaje y lo peligroso es cuando cualquier tipo de pasatiempo militar se usa para transmitir mensajes de odio, particularmente hacia ciertos grupos religiosos, políticos, étnicos, sexuales, nacionales, etc. Y esto es algo que debemos condenar.

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