Ahora que está terminando el año, comienza el tiempo de reflexiones (y descanso invernal para mi). Específicamente, la pregunta que da titulo a esta columna es una de las reflexiones mas importantes luego de un año de haber comenzado a escribir seriamente para este blog.

Paso-a-paso creo que es uno de los temas mas populares en la redes sociales y las publicaciones online relacionadas al maquetismo. Solo piensen en la cantidad de material que se publica día a día. Entonces, es válido preguntarme ¿Vale la pena publicar paso-a-paso caseros con fotos de mala calidad y lenguaje poco técnico? Para evitar confusiones, con ‘casero’ me refiero a hecho en casa y sin el objetivo de ser publicado en los medios aceptados como ‘profesionales’ (revistas o sitios online que publican trabajos ‘destacados’).

No necesito pensar mucho para saber que es tremendamente importante que el maquetismo no-competitivo y no-profesional tenga un espacio (al menos) en Internet. Las razones son varias:

  1. Los paso-a-paso caseros muestran la realidad del maquetismo. Si comparamos el maquetismo con el arte de cocinar, los paso-a-paso caseros corresponden a lo que cocinaríamos en nuestras casas para una cena con amistades o para agasajar a nuestras parejas, mientras que los paso-a-paso ‘profesionales son como un libro de cocina o un programa de televisión donde un chef profesional enseña a cocinar. Los dos son igual de validos y relevantes para los que gustamos cocinar.
  2. Los paso-a-paso profesionales tienden a ser auspiciados o producidos por fabricantes, limitando los materiales y técnicas a los que ellos comercializan. Nada de malo con esto, pero es irreal pensar que un maquetista invertirá cientos de dólares en el catalogo de un solo fabricante solo para seguir las instrucciones al pie de la letra. En la realidad, no contamos con el dinero ni la necesidad y usamos los productos que tenemos disponible y adaptamos otros a las técnicas y efectos que se desean lograr.
  3. Mas aun, debido a lo anterior, este tipo de paso-a-paso no son críticos en destacar las falencias, debilidades o sugerir alternativas a ciertos productos. En el caso que el auspiciador sea un fabricante de maquetas, salvo contadas excepciones, errores o falencias del kit no son mencionadas.
  4. Los paso-a-paso profesionales no son siempre honestos. Siguiendo con la analogía del programa de cocina, un chef raramente admite que cometió un error y en minutos presenta un plato terminado que toma varias horas de trabajo. Mas aun, el uso de equipos de fotografía profesional y software de edición (léase Photoshop y otros), inducen a una visión idealizada de instantaneidad y perfección. De nuevo, nada malo con esto en general, pero algunas veces desmotiva a los mas novatos a mostrar sus trabajos y frustra a los maquetistas que esperan lograr resultados instantáneos al adquirir productos mas ‘avanzados’.
  5. Los paso-a-paso caseros reemplazan al noble arte de participar en un foro. Es sabido que este tipo de comunidades pasan por una crisis, así que el publicar en blogs y redes sociales los avances de sus maquetas ayuda a obtener opiniones constructivas de otros que ayuden a mejorar. En mi caso, en lugar de participar en diez foros (cosa imposible por tiempo), escribo en mi propio blog o Facebook y lo comparto en varios grupos al mismo tiempo.
  6. El escribir (en general) ayuda a que los mas jóvenes aprendan a expresarse y en general para que todos mejoremos nuestras habilidades comunicativas escritas.
  7. El compartir nuestros conocimientos, descubrimientos e interrogantes es una buena forma de sociabilizar, y mas aun, un gesto de generosidad con nuestros colegas.

Finalmente y para evitar ser malentendido, no estoy en contra de las publicaciones profesionales. Estas son una excelente fuente de conocimientos e inspiración. Mi objetivo es hacer un llamado a que mas maquetistas muestren sus obras en progreso y no solo fotos de la maqueta terminadas. Esta reflexión tampoco es una publicidad a mi propio trabajo, si no que una exposición de las motivaciones detrás del blog que espero motive a que muchos otros comiencen (o vuelvan) a escribir y a cuestionarse lo que hacemos. El maquetismo no es solo una docena de superestrellas ni es perfección, si no que miles de maquetistas anónimos que pegamos y pintamos plástico día a día en nuestras casas y que somos felices con hacerlo de la mejor forma posible.

Por estas y otras razones es que espero continuar con el blog durante el 2016 y los años venideros, ojala con la misma intensidad que durante el año que casi acaba.

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