En los orígenes del maquetismo plástico, todo era un caos. Los héroes de la guerra recientemente terminada, nuevos aliados y viejos enemigos, la era del jet, la carrera espacial, guerra fría, temor al desastre nuclear, ciencia (y) ficción. Todos esos temas no solo tuvieron impacto en la sociedad de postguerra, si no que también dieron forma al maquetismo que conocemos hoy. Aunque el mundo sigue y seguirá siendo un caos, durante los años 50s y 60s una cosa era cierta: Las maquetas plásticas se convirtieron en un pasatiempo y una industria consolidada. Como tal, un proceso de estabilización y estandarización fue necesario. Uno de los temas críticos es el tamaño. En el maquetismo si importa (y mucho). Heredera de los hermanos mayores navales (madera) y ferroviarios (metal), el maquetismo plástico adoptó 1/72 como un estándar. Lo suficientemente grande para representar cazas de la segunda guerra y bombarderos, además de tanques y soldados (especialmente en 1/76, considerada casi un equivalente). También, esta escala permitía mantener los precios de los kits al optimo para que un niño tuviera acceso a ellos a través del reducido dinero dado por los padres. Como tal, el mercado se plagó de maquetas en la escala ‘de caballeros’. Irónicamente, estos niños crecieron y muchos se convirtieron en caballeros de ojos cansados y dedos torpes, mientras que también comenzaron a exigir mas detalles. Ahora las referencias no son novelas infantiles ni comics, si no que literatura especializada en aburrido lenguaje técnico, con planos, medidas y colores igualados a la realidad. Los fabricantes respondieron a la demanda mejorando la calidad de los plásticos, moldes y especialmente con mas investigación.

Sin embargo también respondieron agrandando la escala. 1/48, 1/32 y 1/35 maduran durante los años 90s. Revisando paginas de anuncios de maquetas nuevas como Cybermodeler y Britmodeller, es posible notar que la mayoría de los lanzamientos en aviación ocurre en 1/48, mientras que 1/32 crece con sana rapidez y 1/35 es el rey exclusivo de los fanáticos del barro. La tradicional 1/72 se encuentra reducida a los pequeños productores de Europa oriental, mientras que los grandes (excepto Airfix y Trumpeter) se limitan a un puñado de novedades o a relanzar una y otra vez los mismos moldes con nuevas decoraciones.

¿Qué ocurrió? Irónicamente los niños del ayer están matando la escala. Aunque es natural que esperemos mas y mas detalles de las maquetas nuevas, los fabricantes están limitando el riesgo de invertir en 1/72. ¿Cómo así? En el pasado se aceptaba que una maqueta en 1/72 fuera menos detallada que sus primos mayores. Hoy no. La cantidad de piezas de una maqueta en escala pequeña ha crecido rápidamente y mas importante aun, el costo de investigar y desarrollar ha aumentado. Mas detalle implica mas investigación, y no solo leer planos si no que medir piezas en vivo, estudiar formas y modelar en CAD. Si esta inversión es la misma que para desarrollar una maqueta en escala ‘grande’, que puede venderse a una precio mas alto y que hoy es mas popular, no vale la pena hacerlo en escalas mas pequeñas. El retorno de la inversión será mucho mas lento: se necesitan vender mas cajas. A esto sumen que muchos niños del ayer son capaces de criticar hasta el punto de humillar una maqueta solo basándose en una imagen CAD, boxart o sobreponiendo una foto del fuselaje en una foto del avión real para demostrar lo erróneo de las formas. En estas condiciones es mucho mas arriesgado lanzar al mercado maquetas en 1/72 que en 1/48.

A pesar de esto, 1/72 no se extinguirá de un día para otro. Aun cuenta con un catalogo muy sano, y productores siguen lanzando maquetas. Otros están ‘achicando’ maquetas en escalas grandes para producirlas en 1/72 con mayor frecuencia. Quizás esto se convierta en una tendencia mas popular en el futuro. El maquetismo no es lo que era hace 40 años atrás y es natural que las tendencias cambien. No importa que escala es mas popular hoy, mientras haya variación que satisfaga a la gran mayoría de maquetistas. Es difícil predecir lo que viene para el futuro y lo que los niños maquetistas de hoy quieran para su maquetismo adulto.

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