I

El electricista de mi edificio, llamémoslo Stephen (con ‘ph’ es un nombre común en el norte de Inglaterra), es un buen tipo nacido y criado en el sur del gran Manchester. Stephen es un electricista bien conocido en el barrio. Por alguna razón, todos los electricistas que conozco son apasionados por la ciencia y un poco geeks.

Si viven en el país donde las normas de seguridad fueron inventadas, sabrán la importancia de tener sellos verdes en todos los aparatos eléctricos provistos en una propiedad rentada. No porque los ingleses sean humanitarios, sino que debido a la presión social consecuencia de la salvaje y sangrienta revolución industrial. Los electricistas son apreciados miembros de la sociedad, lo que se traduce en buenos salarios por las horas de trabajo justas.

II

La cortesía inglesa, si es que aun queda algo de eso, obliga a ofrecer té a todo visitante. Desde la reina con sus bandejas de dulces y sándwiches (high tea) hasta el esforzado obrero de la construcción (builder’s brew = té fuerte, de obrero). Casi siempre la respuesta será afirmativa.

La primera vez que Stephen vino a revisar los famosos sellos verdes, y mientras disfrutaba de su merecido té, encontró algo que llamo su atención. Nada mas ni nada menos que un recientemente terminado T-90. Desde ese momento, nuestra relación cambió para siempre.

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Aunque Stephen supo exactamente de lo que se trataba, fue lo suficientemente ingles para no preguntar hasta que tuvo mas evidencia. Esta vino unos pocos segundos mas tarde, al notar una caja recientemente comprada, y que aun daba vueltas en el living. De aquellas que dan vueltas por la casa, hasta que la inspección visual ha terminado, o hasta que la caja mas reciente ocupa su lugar. Ahí se atrevió a preguntar. Do you make scale models?

III

Mi respuesta fue innecesaria para Stephen. Su siguiente pregunta Can I…? Se dirigió al T-90. Siempre soy reticente cuando alguien pide manosear mis maquetas, pero nunca digo no. Con gran prudencia y cuidado, Stephen supo exactamente que detalles observar. Very good. Le mostré mi taller, le conté mi historia (maquetista) y como terminé viviendo en Manchester. Él me contó su propia historia maquetista, entre trenes en escala OO y autopistas Scalextric. Eso explica su pasión por la electricidad. Pero mas importante aun, Stephen me contó la historia de su familia.

IV

La historia de la familia Stephen puede resumirse en la historia de Avro, y geográficamente se ubica entre Chadderton y el aeródromo de Woodford. En el primero de estos, se ubica una de las fabricas insignia de Avro. Sus ojos se notan emocionados cuando me cuenta muy orgulloso que su familia contribuyó al país ensamblando los bombarderos que defendieron su patria. Sus abuelos y abuelas, al igual que otros miles anónimos obreros en su comunidad y cientos de otras, ensamblaron con sus propias manos minúsculos y fundamentales componentes para Avro Manchesters (bonito nombre, pero un fiasco de avión), Avro Lancasters y quien sabe que otros modelos en las líneas de producción de Avro.

Unos años mas adelante, el terror de la guerra atómica llevaría a los padres de Stephen a trabajar anónima y silenciosamente en las líneas de producción del Avro Vulcan. Imagínense lo alucinante de debió haber sido ver esas bestias por primera vez hace medio siglo… casi como salidas de otro planeta. Y asi, durante una taza de té , Stephen me contó varias anécdotas, como la rivalidad entre las fabricas de Chadderton y Woodford, ser testigo del desplazamiento de grandes secciones de aviones a medio construir de un hangar a otro, y de una fabrica a otra a través de las vías publicas, y la gran pena luego del cierre de la fabrica en 2012 (Avro fue absorbida por Hawker Siddeley, British Aerospace y finalmente BAE Systems). De nuevo, consecuencia de la resaca de las revoluciones industriales y las políticas publicas de la dama de hierro (nada de popular en el norte).

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V

El joven Stephen no tuvo la oportunidad de trabajar en Chadderton, y tampoco tuvo la oportunidad de pilotear alguna de estas maquinas. Posiblemente ninguno de los niños de Chadderton pudo salir de las líneas de producción… El sueño de Stephen se llamó Avro Atlantic. Un proyecto fallido de Vulcan comercial y quizás la mas realista oportunidad que algunos tuvieron de volar en un Vulcan.

Hablamos de la factibilidad de construir uno mezclando piezas de distintas cajas (quizás un Comet con alas del Vulcan Airfix) también conocido como kitbashing

VI

No he vuelto a ver a Stephen después de esa conversación/taza de té, pero escuche sobre él a través de un vecino y en una circunstancia bastante peculiar.

Unas semanas atrás, alguien golpeo a mi puerta preguntando por Adrian, el maquetista. Se trataba nada mas ni nada menos que del señor Khan (apellido común en el norte de Inglaterra), dueño del edificio recientemente construido en el vecindario. Khan me cuenta que tiene un problema y que según Stephen, yo soy el hombre para el trabajo. Además del edificio, Khan es el dueño de la agencia de viajes que usa una de las oficinas del primer piso. En el traslado a las nuevas oficinas, resulta que rompieron uno de los aviones de exhibición que las agencias de viaje típicamente tienen. En este caso, se trató de un precioso Airbus A380 de Emirates Airlines que no es publicidad engañosa, ya que es posible volar en el A380 de Emirates desde Manchester a Dubai. En caso que no sea obvio, Stephen fue quien me delató como el maquetista del barrio.

VII

Nunca había estado de cerca con una maqueta de este tipo. Siempre las miré despectivamente por la falta de detalles. Sin embargo, estas maquetas comerciales de aviones comerciales están hechas de mas de 10 kilos de resina, fotograbados, calcas muy delicadas y un acabado de pintura pulido de calidad automotriz. Esta claro que su objetivo es ser visualmente atractivas y no necesariamente detalladas. En pocas palabras, necesité pegamento epóxico de dos componentes y retoques muy menores de pintura para no dañar el trabajo original y ganar una propina.

Khan también me habló con mucho cariño de las maquetas de su oficina. En la bodega, aun tiene un viejo MD-11 de cuando comenzó en el negocio, y un Concorde de madera que quiere restaurar para adornar la entrada de sus nuevas instalaciones.

VIII

El maquetismo significa distintas cosas para unos y otros. Stephen, Khan y yo tenemos historias y vidas muy distintas, pero por unos minutos o días el maquetismo fue capaz de unirnos de una forma bastante peculiar.

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