Aunque el clima en la isla es miserable por estos días, eso no impide que me levante un sábado a las 6 de la mañana para prepararme y hacer un viaje de 2.5 horas al epicentro del modelismo ingles… Acá les dejo una invitación a la cobertura en vivo al IPMS Scale Modelword 2016 en Telford, Inglaterra.

Hace casi exactamente un año atrás, me enfrentaba a la emocionante idea de asistir a Telford por primera vez. Aunque estuve ahí solo unas horas, la pasé increíble. Ahora también espero pasarla bien, mirar, fotografiar e inspirarme con ver en persona todo lo que vemos solo en imágenes. Incluso en Manchester, el acceso a maquetas es escaso. Pero eso no es lo que quiero comentar en esta oportunidad.

Mi estado modelistico en esta oportunidad es muy distinto a de 12 meses atrás. El tiempo se ha hecho más escaso y los proyectos más demandantes. Percibo que de alguna forma, mientras la frustración con los días de 0 progreso se acumula, los días más cortos y considerablemente más fríos también me pasan la cuenta. También siento que han ocurrido algunas cosas en el mundo del modelismo que dejan un sabor amargo a los que estamos interesado en su progreso. En términos globales, el 2016 ha sido un año de inmensos cambios geopolíticos, y estos no siempre parecen ayudar a los que estamos de una u otra forma en una posición desventajosa.  Siento que viene una época de estancamiento creativo. A la baja de ánimo durante el invierno le llaman winter blues (Seasonal Affective Disorder o SAD… humor ingles). Es posible que ese bajón modelista también sea una especie de SAD. Aunque aún no se ha inventado una cura para esto, existen muchas recetas ‘caseras’ para superarlo: proyectos cortos, lectura, cambio de temáticas o simplemente esperar a que vuelva la inspiración.

En esta oportunidad, acudo a Telford como los peregrinos viajan a los santuarios en busca de una cura milagrosa. A ver si los trabajos expuestos logran deslumbrarme. A ver si la industria cumple con algunas tremendas promesas de innovación. Ojala logre encontrar sagradas escrituras que inspiren nuevos proyectos.  Y ¿Por qué no el santo grial? Esa caja que logre maravillarme a tal punto de abandonarlo todo por ensamblarla.

Ya les cuento como me va, mientras tanto espero que disfruten el material que ya comienzo a compartir desde Telford, Inglaterra.

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