Como algunos de ustedes saben, en particular si es que han leído alguna de las columnas mas clásicas del blog, hace ya siete años emigré de Chile. En todo este tiempo me he cambiado de residencia casi tantas veces como los años que llevo en Inglaterra. El movimiento, ya sea telúrico o geográfico, es uno de los mas grandes enemigos de un pasatiempo que muchas veces lleva el apellido ‘estático’. Entonces ¿Cómo continuar con la afición a pesar de estar en constante movimiento?

Una de las primeras cosas que aprendí incluso antes del cambio de país, fue el reducir el stock de material y modelos. Ya un par de cambios previos me hicieron acostumbrarme a no contar con el gran espacio y comodidad que la casa de la infancia ofreció al hobby. Sin embargo, en algunas etapas he tenido la necesidad de imprimar o aplicar barnices en spray en baños o estacionamientos, y literalmente guardar cajas de modelos terminados bajo la cama. Esto no es nada nuevo para muchos que posiblemente hacen esto a diario, pero es un gran cambio en comparación al haber contado con un escritorio y cuanto lugar quisiese para utilizar materiales y herramientas el aire libre. Te mal acostumbras a la comodidad.

Lo otro es el volumen de la famosa cava de modelos. De nuevo, creo que fui muy afortunado de contar con una extensa colección de modelos para arruinar desde muy temprana edad, cosa que me parece un desperdicio inmenso ahora que soy un adulto con responsabilidades y mas cosas en mente que un adolescente adicto a las cajas. Imagínense la dificultad que implica el mover una colección creciente de cajas y modelos terminados siete veces en siete años. Aparte del dinero invertido en cajas que en su mayoría pierden valor día a día. Solo ese pensamiento le quita las ganas al 90% de todas las potenciales compras compulsivas.

Esto me lleva a la ‘otra’ colección, la de modelos terminados. Cuando estos no han sido robados, simplemente se van a la venta. En Inglaterra y Europa hay un mercado mas o menos saludable de modelos terminados, donde en mi caso al menos recupero el valor del kit nuevo mas gastos en materiales (y a veces algo extra). No hago modelos para ganar dinero, para eso trabajo, por lo que no me molesta deshacerme de modelos que de otra forma estuviesen acumulando polvo en una vitrina o guardados en cajas. Además, ese dinero lo puedo reinvertir en nuevos kits o mejor aun, en insumos y herramientas que me permiten tener un pasatiempo mucho mas sustentable.

Yo me quedo con la experiencia, proceso, fotos, y el kit para mi pierde valor una vez armado. Claro, algunos no los vendería por nada, pero esos son la minoría. Para los otros, fotos compulsivas del proceso de armado, resultado final, columna y video en Youtube. Quizás eso explica la importancia que las redes sociales tienen para mi, son mis trabajos vivos en forma virtual. Feliz de quedarme con el recuerdo y saber que me kit esta siendo expuesto en la vitrina de alguien que disfruta contemplando mi trabajo (he enviado modelos a Hong Kong, España, Suecia, Rumania, Estados Unidos, entre otros…).

Hoy día tener un escritorio y un espacio donde aerografiar es un lujo que agradezco todos los días. Otra cosa que agradezco es tener una esposa comprensiva y que durante una etapa de grandes cambios donde no escribí ni hice modelos por casi un año, me motivó a retomar el hobby. Pasar por periodos de escasez económica, inconvenientes de espacio, clima desfavorable para pintar (frio y húmedo) y otras dificultades, me hacen apreciar la oportunidad que tengo desde otra perspectiva. También siento que esto me ha hecho más humilde en mi práctica y me permite comentar desde una perspectiva mas cercana a la cotidianeidad del pasatiempo. Algo fría e incorrecta según me han dicho algunos…

Aunque respeto la visión del hobby como la del niño(a) interior soñando a ser piloto de caza, comandante de tanque o soldado, no creo que esto es la imagen completa. Y ciertamente no es como yo lo veo. El modelismo es real y existe frente a nuestros ojos, lo otro es alucinación romantizada que no es exclusiva al modelismo. Al armar un modelo no sueño con quemarme como Lauda o morir ahogado durante el dia D. Mi modelismo no busca escapar de la realidad ni de los problemas, sino que para bien o para mal es parte de mi realidad y de mi identidad. Por alguna razón, mis mejores modelos los he terminado durante los peores y mejores momentos de mi vida. No hay punto intermedio…

Yo, y muchos otros, somos adultos que a pesar de todas las dificultades del día a día, pueden disfrutar esos escasos 30 minutos de modelismo como un instante donde seguimos funcionando como adultos racionales y aspiramos a alcanzar satisfacción a través del uso de nuestras habilidades para ensamblar y pintar un modelo lo mas cercano a nuestra visión del objeto.